Me trato con respeto y dignidad y, las demás personas también lo hacen.
Tengo y expreso mis propias opiniones.
Pido información y aclaraciones cuando las necesito.
Me detengo y pienso antes de actuar.
Experimento y expreso mis sentimientos sin juzgarme.
Digo «no» sin sentir culpa.
Pido lo que quiero.
Mis necesidades son mi prioridad.
Me comporto satisfaciendo mis propios intereses y no satisfaciendo las necesidades y expectativas de otras personas.
No me anticipo a los deseos y necesidades de las demás personas y tampoco tengo que intuirlos.
Protesto cuando se me trata injustamente.
Siento y expreso el dolor.
No estoy pendiente de la buena voluntad de las demás personas.
Elijo entre responder o no hacerlo.
Cambio de opinión y de forma de actuar cuando me parece a mí.
No me justifico ante las demás personas.
Cometo errores.
Hago menos de lo que soy capaz de hacer y no pasa nada.
Yo decido qué hacer con mis propiedades, mi cuerpo y mi tiempo.
Gozo y disfruto.
Yo decido cuando descansar y/o aislarme.
Tengo éxito y me supero, aun superando a las demás personas.