– Estoy agotado, no tengo energía, ya no puedo más. Le dijo Dios a la terapeuta.
-Tal vez necesites pedir ayuda a la Diosa. No es necesario que lo hagas todo tú sólo. Todos los seres necesitamos ambos lados: el femenino y el masculino. Le sugirió la terapeuta.
-Pero a mí me dijeron que yo como hombre, Dios todopoderos, debía hacerlo solo y sin ayuda. Llorar y pedir ayuda es de débiles. Le replicó Dios a la terapeuta un poco enfadado por la sugerencia que le acababa de dar.
– Te entiendo Dios, a veces nos han hecho creer cosas que no tenemos que asumir como ciertas si no queremos. Podemos cultivar una nueva masculinidad que te permita llorar, pedir ayuda y ser cuidado. Creo qué te ayudaría mucho a no sentirte tan agotado. ¿Qué te parece?
-Podemos intentarlo. Respondió Dios esperanzado.
-También sería interesante que abordáramos el tema de la culpa. La culpa busca castigo y el castigo crea dolor.
¿Crees que podrías intentar perdonar a Adán y Eva por comer el fruto prohibido?
Nos procuraste la redención con un inmenso sufrimiento de tu hijo Jesucristo pero, ¿no crees que sería más fácil perdonar que enviar a tu hijo a sufrir horribles torturas? Le preguntó la terapeuta a Dios.
-Estoy muy dolido, me siento muy defraudado y no sé cómo perdonar. Le respondió Dios.
-Solo necesitas estar dispuesto a perdonar. Le aseguró la terapeuta.
-Estoy dispuesto a perdonar. Afirmó Dios.
-Hemos abordado temas muy relevantes en esta sesión que pueden ayudarte a mejorar tu vida. Seguiremos trabajando en ellos.
Nos queda pendiente abordar la grave enfermedad de la homofobia. Pero ya haremos psicoeducación al respeto más adelante. Concluyó la sesión la psicóloga.
A todas vosotras, artistas, que estáis prendadas de la belleza y que trabajáis por ella; poetisas y gentes de letras, pintoras, escultoras, arquitectas, músicas, mujeres de teatro y cineastas…
Este mundo en que vivimos tiene necesidad de la belleza para no caer en la desesperanza. La belleza, como la verdad, es quien pone alegría en el corazón de las mujeres; es el fruto precioso que resiste la usura del tiempo, que une las generaciones y las hace comunicarse en la admiración. Y todo ello por vuestras manos.
No rehuséis poner vuestro talento al servicio de la verdad divina.Vosotras habéis ayudado a traducir su divino mensaje en la lengua de las formas y las figuras, convirtiendo en visible el mundo invisible.
Que estas manos sean puras y desinteresadas. Recordad que sois las guardianas de la belleza en el mundo, que esto baste para libertaros de placeres efímeros y sin verdadero valor, para libraros de la búsqueda de expresiones extrañas o desagradables.
Texto inspirado en el Mensaje a los artistas de Pablo VI Clausura del Concilio Ecuménico Vaticano II
Quiero contarte el cuento del malvado lobo. Había una vez un tierno y dulce lobo que caminaba por el bosque.
Este tierno y dulce lobo estaba enamorado de la luna y en las noches de luna llena,cuándo ella estaba más radiante, él le recitaba poemas de amor.
Este lobo tenía mucho miedo las noches de luna nueva. Todo estaba oscuro y no podía ver a su amada. Pedía ayuda a las luciérnagas para que le iluminaran su camino.Este lobo además de ser tierno, dulce y
Amado niño interior,
Quiero contarte el cuento del malvado lobo. Había una vez un tierno y dulce lobo que caminaba por el bosque.
Este tierno y dulce lobo estaba enamorado de la luna y en las noches de luna llena,cuándo ella estaba más radiante, él le recitaba poemas de amor.
Este lobo tenía mucho miedo las noches de luna nueva. Todo estaba oscuro y no podía ver a su amada. Pedía ayuda a las luciérnagas para que le iluminaran su camino.Este lobo además de ser tierno,
Amado niño interior,
Quiero contarte el cuento del malvado lobo. Había una vez un tierno y dulce lobo que caminaba por el bosque.
Este tierno y dulce lobo estaba enamorado de la luna y en las noches de luna llena,cuándo ella estaba más radiante, él le recitaba poemas de amor.
Este lobo tenía mucho miedo las noches de luna nueva. Todo estaba oscuro y no podía ver a su amada. Pedía ayuda a las luciérnagas para que le iluminaran su camino. Este lobo además de ser tierno, dulce y miedoso también era inmensamente compasivo. Sabía comprender y perdonar a todos los seres.
A las personas del pueblo no les gustaba la ternura y la dulzura del lobo, pues creían que los lobos debían ser rudos, feroces y violentos. Las personas del pueblo, incapaces de tolerar la diversidad y para intentar volverlo rudo, feroz y violento, inventaron mentidas sobre él. Dijeron que se había comido una pobre anciana y le rajaron la barriga.
Pero recuerda amado niño interior, los lobos son dulces y tiernos. Son compasivos. El lobo fue capaz de perdonar y quedó liberado de la cárcel del rencor y el resentimiento.
En las noches de luna llena lo podrás oír recitando poesías a su amada luna con muchísimo amor y dulzura.
De todo corazón, deseo que el temible lobo feroz te proteja cuando intenten hacerte creer que no debes tener miedo y que no debes pedir ayuda, que no eres sensible ni tierno. No lo olvides nunca, amado niño interior,los lobos somos compasivos, dulces, tiernos y vulnerables.
Te amo lobito
también era inmensamente compasivo. Sabía comprender y perdonar a todos los seres.
A las personas del pueblo no les gustaba la ternura y la dulzura del lobo, pues creían que los lobos debían ser rudos, feroces y violentos. Las personas del pueblo, incapaces de tolerar la diversidad y para intentar volverlo rudo, feroz y violento, inventaron mentidas sobre él. Dijeron que se había comido una pobre anciana y le rajaron la barriga.
Pero recuerda amado niño interior, los lobos son dulces y tiernos. Son compasivos. El lobo fue capaz de perdonar y quedó liberado de la cárcel del rencor y el resentimiento.
En las noches de luna llena lo podrás oír recitando poesías a su amada luna con muchísimo amor y dulzura.
De todo corazón, deseo que el temible lobo feroz te proteja cuando intenten hacerte creer que no debes tener miedo y que no debes pedir ayuda, que no eres sensible ni tierno. No lo olvides nunca, amado niño interior,los lobos somos compasivos, dulces, tiernos y vulnerables.
Te amo lobito
también era inmensamente compasivo. Sabía comprender y perdonar a todos los seres.
A las personas del pueblo no les gustaba la ternura y la dulzura del lobo, pues creían que los lobos debían ser rudos, feroces y violentos. Las personas del pueblo, incapaces de tolerar la diversidad y para intentar volverlo rudo, feroz y violento, inventaron mentidas sobre él. Dijeron que se había comido una pobre anciana y le rajaron la barriga.
Pero recuerda amado niño interior, los lobos son dulces y tiernos. Son compasivos. El lobo fue capaz de perdonar y quedó liberado de la cárcel del rencor y el resentimiento.
En las noches de luna llena lo podrás oír recitando poesías a su amada luna con muchísimo amor y dulzura.
De todo corazón, deseo que el temible lobo feroz te proteja cuando intenten hacerte creer que no debes tener miedo y que no debes pedir ayuda, que no eres sensible ni tierno. No lo olvides nunca, amado niño interior,los lobos somos compasivos, dulces, tiernos y vulnerables.
A veces, estoy cansada y no puedo atender tus necesidades.
A veces, estoy triste y no quiero escucharte.
A veces, estoy de mal humor y me molestan tus necesidades.
A veces, estoy alegre y todo me parece maravilloso.
Yo sólo soy una persona humana.
Quiero contarte que a pesar de que yo no pueda estar siempre disponible para ti, hay una gran madre que sí siempre está disponible para ti. Ella es nuestra madre tierra.
Ella nos ama incondicionalmente.
Ella siempre nos sostiene.
Ella nos ofrenda comida.
Ella es extremadamente poderosa,
Puede contenernos a las dos y a todos los seres vivos que la habitamos.
Cuando yo no esté disponible para ti, ve a buscarla a ella. Ella siempre está ahí.
Ve a la montaña o al mar,
Abraza un árbol (antes pídele permiso),
Escucha las olas del mar,
En silencio cuentale lo que te sucede.
Ella escuchará silenciosament
y atentamente.
Un pájaro, una hoja que cae de un árbol, una mariposa que pasa por nuestro lado…todo ello son las formas en qué nuestra madre nos comunica que nos ha escuchado, nos entiende y nos contiene.
Ella nos ama incondicionalmente, no lo olvides nunca, brujita.