Me lleno.
Enérgica, activa, cazadora.
La diosa griega Artemisa me representa.
Renazco en un parto orgásmico.
En el este, encarno en la materia.
Bocanada de aire fresco.
El bosque florece un amanecer primaveral.
Soy niña.
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Estoy llena.
Radiante, magnética, cuidadora.
La diosa griega Selene me representa.
Aullan los lobos porque el óvulo salió del ovario.
En el sur, disfruto los gozos de la materia.
Se elevan las mareas.
Los frutos maduran un mediodía de verano.
Soy adulta.
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Me vacío.
Retraída, mística, asertiva.
La diosa griega Hécate me representa.
La materia, envejecida y enferma, ya cumplió su función.
En el oeste, arde la pira funeraria.
Las hojas se desprenden un atardecer otoñal.
Soy anciana.
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Estoy vacía.
Oscuridad, soledad , silencio.
Vuelvo a la diosa griega Gaia.
No hay materia viva, solo muerta e inerte.
En el norte, está enterrada.
Las ramas de los árboles son idénticas a las raíces una noche invernal.
Raíces color menstruación.
Sangre de otras vidas pasadas.
Soy espíritu.
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Cíclica por la eclíptica zodiacal.
