El cuento de la gran madre

Amada niña interior,

Yo sólo soy una mujer humana.

A veces, estoy cansada y no puedo atender tus necesidades.

A veces, estoy triste y no quiero escucharte.

A veces, estoy de mal humor y me molestan tus necesidades.

A veces, estoy alegre y todo me parece maravilloso.

Yo sólo soy una persona humana.

Quiero contarte que a pesar de que yo no pueda estar siempre disponible para ti, hay una gran madre que sí siempre está disponible para ti. Ella es nuestra madre tierra.

Ella nos ama incondicionalmente.

Ella siempre nos sostiene.

Ella nos ofrenda comida.

Ella es extremadamente poderosa,

Puede contenernos a las dos y a todos los seres vivos que la habitamos.

Cuando yo no esté disponible para ti, ve a buscarla a ella. Ella siempre está ahí.

Ve a la montaña o al mar,

Abraza un árbol (antes pídele permiso),

Escucha las olas del mar,

En silencio cuentale lo que te sucede.

Ella escuchará silenciosament

y atentamente.

Un pájaro, una hoja que cae de un árbol, una mariposa que pasa por nuestro lado…todo ello son las formas en qué nuestra madre nos comunica que nos ha escuchado, nos entiende y nos contiene.

Ella nos ama incondicionalmente, no lo olvides nunca, brujita.

Te amo

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